Traducción: Viajando a Dedo Dentro de los Corazones de Extraños

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Traducción proporcionada por Sarai Melendez.

Aumentar conciencia sobre la vida religiosa e invitar a la gente a examinar su espiritualidad puede llevarse a cabo de muchas formas. Quizás la ruta más sorprendente es la que se usa por una nueva comunidad religiosa llamada los Pobres Frailes y Monjas Pobres de Jesús y María. Se visten y viven como San Francisco de Asís: en pobreza, totalmente dependiente de la providencia de Dios. Fueron fundados en 1999 por un siciliano de 25 años y aprobados por la Iglesia Católica en 2014.

Treinta y tantos católicos ya se han unido, cumpliendo una misión audaz: para hacer como los apóstoles y difundir la Buena Nueva. Así que se colocan en el borde de una carretera en sus hábitos de color caqui - prenda que se asemeja a tela de saco – con Biblias en la espalda y chanclas en sus pies – las mujeres en velos, los hombres con sus peinados de San Francisco afeitados en una corona - y sacan sus pulgares.

Evangelización por dedo.

Sor Effata tenía 24 años cuando ella comenzó a viajar a dedo por primera vez como una Pequeña Monja, intentando viajar con dos frailes de Sicilia a Francia, el nuevo hogar de su comunidad. Ella salió fuera y rápidamente preguntó: “OK, ¿Tenemos que ir a la derecha o a la izquierda? "

Entregarse al desconocido la emocionó. “Tuve esa llamada radical en mi corazón,” dijo ella. “Quería entrarle con todo.”

Nacida en Mirijam, la joven Alemana eligió el nombre hebreo Effata como su nombre religioso porque significa “estar abierto.”

Ir a dedo como una Pequeña Monja fue abrazar el camino abierto, ella sintió, para nacer del Espíritu, como el viento: “No sabes de dónde viene o a dónde va” (Juan 3:8).

Sor Effata dijo, “es una experiencia de dejarse guiar por el Espíritu Santo. Es maravilloso tener esa libertad, de ir en la dirección de la carretera, quedarse ahí y subirse el pulgar y esperar hasta que alguien se detenga y te pueda dar un paseo al siguiente pueblo.”

Una mañana durante su primer viaje a dedo, Sor Effata tuvo una premonición que conocería a alguien que había intentado suicidarse. Esto estaba cerca de su corazón: de adolescente, ella se había sumido en la anorexia y la depresión y había intentado suicidarse antes de encontrar a Dios.

Naturalmente, El trío pronto encontró a una joven que había intentado quitarse la vida el día anterior. Su nombre era Miriam.

Sor Effata dijo, “Dios trabaja misteriosamente. Cuando ponemos atención, podemos capturar esos momentos cuando realmente podemos tocar los corazones de los demás.”

Ahora 37 y trabajando hacia obtener su maestría en teología del Seminario de Notre Dame en Nuevo Orleans, Sor Effata ha gastado miles de días viajando a dedo. “La gente trae sus luchas más profundas. Cuando entramos al carro dicen, ‘Paz a este carro y paz a todos los que entran en él, ‘Y necesito un poco de paz.’ Puede suceder de volada. Se emocionan o comparten una lucha.”

En turno, Sor Effata ha aprendido a aceptar la invitación de extraños a juntarse con ellos para una comida caliente y a dormirse en el sofá. “He visto como la providencia de Dios trabaja a través de las personas. Dios cuida de todos, como los pájaros del cielo.”

“Hay tanto mal en el mundo, pero cuando viajamos a dedo, nos encontramos con tanta bondad. Tienes que cavar por el. Tienes que hacer un sacrificio para alcanzarlo. Es por eso que tenemos que evangelizar: para traer ese bien adelante, para hacer que brille. "

About Christina Capecchi

Christina Capecchi is an award-winning journalist from Inver Grove Heights, Minn. She is the author of the nationally syndicated column “Twenty Something,” which appears in more than 50 Catholic newspapers across the country. Her writing has appeared in The New York Times, The Huffington Post, The Washington Post, America, The Chicago Tribune, The Star Tribune and The Pioneer Press. She also provides contracted editing and writing services. She holds a master’s degree from Northwestern University’s Medill School of Journalism and a bachelor’s from Mount Mercy University.